viernes, 4 de diciembre de 2009

Puesta al día

Queridos amigos,

La actividad en nuestro rincón particular de Mozambique nunca se detiene, aunque no siempre consigamos reflejarlo aquí en nuestro sitio. La Hermana Lucília y sus compañeras del Centro Laura Vicuña siguen con su actividad frenética entre niñas, campos de fútbol, gallinas, mandatarios, mandiocas, bloques de cemento, panes y estudiantes. Casi a la carrera, siempre hay algún grupo de donantes que llega de visita y a los que recibir con los brazos abiertos, algún problema en las construcciones que resolver o madres que llegan en busca de ayuda y a quienes atender. Sirva como ejemplo el Ministerio de la Mujer, que ha tomado el centro como modelo y envía regularmente grupos desde diferentes partes del país para aprender del trabajo allí realizado.
Las niñas del internado siguen creciendo en número y en edad. A medida que las mayores van avanzando en los cursos escolares se vive la alegría de las buenas notas (¡Enhorabuena Belinha!), las preocupaciones de las que no lo son tanto y la fortuna de seguir creciendo juntas. El Laura Vicuña es una familia de verdad, con la única peculiaridad de sumar más de 50 componentes.

Y puestos a crecer, ningún ejemplo mejor que la granja del centro. Bueyes, vacas, cerdos y pollos (¡otros 500!) se han multiplicado y, junto a las frutas y verduras de la machamba, van acercando poco a poco el objetivo de la autosuficiencia. La panadería produce pizzas, bollos, pasteles y, por supuesto, pan; aunque utilizando también harina de maíz y mandioca. A mí esto de la multiplicación de los panes y los pollos me suena de algo...

Las construcciones tampoco paran. El cuarto dormitorio para las chicas, lavandería, biblioteca,
aulas para informática y laboratorios, el campo de fútbol... yo no descarto que la Hermana Lucília un día me pida planos para un aeropuerto. Las aulas y los campos de juego son un requerimiento para poder impartir los últimos cursos del bachillerato (11º y 12º año); licencia que se acaba de conseguir y celebrar, ya que supone completar el ciclo educativo de secundaria y duplicar las plazas disponibles en el distrito.

Por otra parte, la eficacia y éxito en levantar y poner en marcha todas estas obras y proyectos no debe llevar a la idea de que se consigue sin esfuerzo ni contratiempos. En el último año se han producido retiradas de financiadores a media obra, con grandes dificultades aún sin resolver para finalizar las aulas y la biblioteca; organizaciones que no han cumplido compromisos adquiridos, dejando los equipamientos para el cuarto dormitorio en suspenso; o simplemente dueños de terreno que rompen acuerdos para regatear al alza y encarecer el campo de fútbol. El camino no es fácil ni nunca lo ha sido, lo que realza el valor de todo lo conseguido y la importancia de continuar nuestro apoyo.

El programa de apadrinamientos sigue con su funcionamiento normal, si como normal se puede considerar que entre dos o tres personas se consiga gestionar y repartir la ayuda a cientos de ahijados. Junto con los de alimentos, se han entregado también vales para aquellos niños que necesitan uniforme para el próximo curso (obligatorio en secundaria) y que confecciona el sastre local. La comunicación con los padrinos se ha quedado un tanto rezagada pero, con la llegada de la nueva voluntaria Natalia, esperamos que mejore en los próximos meses. Mientras tanto, ya se están preparando los paquetes de Navidad que se van a repartir entre las familias y que incluirán ropa llegada en un contenedor enviado por nuestros amigos portugueses.

Los apadrinamientos también siguen centrando el trabajo de nuestra asociación, aunque seguimos con el apoyo a otros programas como la enfermera en Inharrime, el comedor social de Infulene o la preparación y presentación de proyectos a posibles financiadores, hay que decir que con muy buenos resultados, y de los que os hablaremos próximamente.

Una iniciativa que ha tenido gran éxito ha sido la venta de libretas fabricadas en el taller de los chicos del centro de acogida de Infulene, en las afueras de Maputo. Nuestras amigas Sara y Ofelia han conseguido recaudar más de mil euros con su venta en España; dinero que ya ha sido enviado a nuestra Hermana Carmen, gestora del centro. Ya se prepara una segunda remesa...

La sección inglesa de la AIE también ha crecido, incluyendo nuevos amigos y donantes. Aprovechando una costumbre del país, servidor se apuntó al medio maratón de Bristol para recaudar dinero y pasear los colores de Inharrime por estas tierras. En total se consiguieron otros mil euros y millones de agujetas.

Y por último, para completar este resumen de actualidad, queda mencionar nuestro concurso de logos. El 25 de Diciembre se cierra la recogida de votos y sólo puedo decir que la competición está muy reñida. Vale la pena recordar que se votan 3 logos por orden de preferencia y que el autor del logo ganador se llevará una magnífica Libreta de Infulene; sin contar que su creación será nuestra carta de presentación a partir del año que viene. Así que ya podéis afinar vuestros votos...

Un fuerte abrazo
Oscar

1 comentario:

Oihana dijo...

Que bien despertar con noticias de Inharrime !!!

Gracias Oscar

/* Inicio de codigo para Google Scrypts */ /* Fin del codigo para Google Scrypts */