El programa de apadrinamiento en Inharrime ha crecido sin parar desde sus inicios hasta alcanzar en la actualidad más de 600 afilhados. La necesidad existente y el generoso apoyo de los padrinos y madrinas así lo han permitido. Sin embargo, junto con el creciente beneficio para la comunidad, llegan también los problemas logísticos. Más familias y en un radio de acción mayor supone que madres y abuelas tienen que desplazarse desde muchos kilómetros a la redonda, normalmente con los niños, para acercarse al Centro Laura Vicunha a recoger sus vales mensuales. El viaje para muchas no acaba ahí, ya que la tienda donde pueden recoger los alimentos está en el pueblo, a cuatro km por la carretera. Por supuesto después llega la vuelta: una larga caminata con la carga a cuestas, y normalmente con algun niño también.
Nuestra hiperactiva Irma Lucília se propuso aliviar esta situación y, como no, ya lo ha llevado a la práctica. Si a la montaña le cuesta llegar a Mahoma, Mahoma se monta en un camión cargado de comida y se acerca a la montaña.

El programa de apadrinamiento tiene todavía un largo camino por recorrer, aprendiendo y adaptándose en el proceso. Como podéis ver, por ahora nuestra criança sigue creciendo sana y fuerte.
Muchas gracias a todos por hacerlo posible.
Oscar